| El
presidente Eduardo Duhalde anunció ayer que "el 15 de mayo no debe
quedar ninguna familia argentina sin ingreso", al lanzar el
programa del derecho familiar de inclusión social de 150 pesos por mes
para jefes y jefas de hogar desocupados con hijos menores de 18 años.
El
plan también abarca, en esta primera etapa, a los jefes de hogar
desocupados con hijos discapacitados de cualquier edad, madres solteras
embarazadas o extranjeros naturalizados. Más adelante, la cobertura se
extenderá a jóvenes sin empleo y mayores de 60 años que no tengan
cobertura previsional.
En
un discurso grabado y emitido por cadena oficial, el Presidente señaló
que "he firmado este decreto" mediante el cual se atenderá a
"más de un millón de hogares excluidos, a los que buscamos
incluir en el umbral de la dignidad".
Para
ello, dijo, contará "con la colaboración de todas las provincias,
los municipios, las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y otras
religiones, y asociaciones de desocupados, de empresarios y
organizaciones no gubernamentales y barriales".
"Reitero,
el 15 de mayo no debe quedar ninguna familia argentina sin
ingreso", enfatizó. Esa fecha es el tope que se fijó el Gobierno
para la inscripción de beneficiarios en esta etapa. Sin embargo,
quienes se anoten antes del 15 de abril podrán cobrar los subsidios en
mayo y en un banco.
"Esto
no es un regalo, es un derecho", recalcó, para explicar que
quienes reúnan los requisitos y perciban este ingreso como
contraprestación "deberán capacitarse e integrarse paulatinamente
a actividades laborales o actividades comunitarias" (ver aparte las
características del programa).
Requisitos
Señaló
que los beneficiarios "percibirán 150 pesos mensuales" a
cambio de "la obligación de concurrencia escolar y el control de
la salud de los hijos". Entre los requisitos que deberán presentar
los desocupados figura la partida de nacimiento de sus hijos, el
certificado de concurrencia a la escuela y la libreta sanitaria.
Si
el interesado fundamenta que está tramitando esta documentación no
perderá la posibilidad de recibir el subsidio. En lo que sí el
Gobierno será muy rígido es en la declaración jurada que firmará el
peticionante, donde acreditará su condición de desempleado. Si
mintiera, el Ministerio de Trabajo prevé penas.
En
otro tramo del mensaje, Duhalde aseguró que "los fondos destinados
a cumplir con este derecho están garantizados". Detalló que el
programa "se financia con impuestos a las exportaciones, la
eliminación de las jubilaciones de privilegio, la reducción de la
burocracia administrativa y el costo de la política".
El
Gobierno tiene previsto, por partida presupuestaria, 750 millones de
pesos para asistir a 650.000 desempleados. Pero prevé llegar a los 1300
millones de pesos para llevar a la asistencia de un millón de personas.
La diferencia de fondos se cubrirá con los recursos mencionados por
Duhalde.
Igualmente,
una alta fuente del Ministerio de Trabajo anticipó a LA NACION que la
cantidad de desocupados y la demanda de solicitudes que lleguen en esa
condición superará holgadamente la cifra del millón de personas.
Duhalde
admitió que "el camino para combatir la pobreza es la
reindustrialización y el fomento de todas las actividades productivas.
Porque esto significa para la gente pleno empleo y buenos salarios. Esa
es nuestra meta, hacia allá nos dirigimos. En nuestro país no tenemos
otra experiencia que haya comprendido a tantas familias", dijo.
"Sinvergüenzas"
El
jefe del Estado añadió que "lo que sí me preocupa es que a otros
planes sociales los han desnaturalizado los sinvergüenzas que se
aprovechan de los más humildes para su propio beneficio. Es a éstos a
los que tenemos que controlar firmemente", dijo.
"Y
ese control no puede ser efectivo si no tiene la participación directa
de todos ustedes", invocó a los televidentes y oyentes.
Convocó
a los ciudadanos a colaborar: "Deben denunciar a los que se pasan
de vivos. No queremos gestores ni intermediarios. No hacen falta. Pronto
comenzaremos a ver los resultados. Son los que nos ponen en el camino de
la Argentina de pie y en paz", indicó.
Con
una campaña publicitaria (en la vía pública, medios audiovisuales y
gráficos), el Gobierno explicará a los beneficiarios, entre otras
cosas, dos argumentos que adelantó el Presidente en su mensaje y le
interesa especialmente destacar. Una es que el desocupado sienta como
"un derecho y no un regalo" esta retribución a determinados
servicios, y la otra, que quienes se inscriban "no acepten gestores
ni intermediarios" para tramitar el subsidio.
Esto
fue consecuencia del desprestigio del mal manejo de los planes Trabajar,
muchos de los cuales iban a parar a organizaciones como la de los
piqueteros, que los distribuían a su antojo.
Moyano, disconforme
- El secretario general de la CGT
combativa, Hugo Moyano, aprovechó la entrevista de ayer con el
ministro de Trabajo, Alfredo Atanasof, para pedirle "una
urgente reunión" con el presidente Duhalde. Su preocupación
es el "permanente deterioro salarial" que genera -según
dijo- la política económica del Gobierno. El sindicalista fue con
el mandato del consejo directivo de la central rebelde, que se reunió
horas antes en el gremio de los camioneros. Tampoco Moyano quiso
darle la derecha a Atanasof a pesar de que consideró
"importante" el subsidio para desocupados que anunció
Duhalde. "El monto es insuficiente", dijo.
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